Pescador del pez naufrago
Entrevista al maestro Tom Lupo, uno de los regalos mas lindos de la vida. Donde hablamos, acerca del Rock Nacional en el presente y como era en relación con el pasado. Además hablo sobre la nostalgia como síntoma de la humanidad, lo espectacular en el mundo del arte y también poesía.

En tu carrera periodística, tuviste la suerte de entrevistar a iconos Luca Prodan, Federico Moura o Miguel Abuelo. Para varios de mi generación son puros mitos, ya que cuando murieron cuando nosotros recién estábamos naciendo ¿Cómo eran desde el contacto humano?
Nombraste a tres personas, que a pesar de ser famosos eran excepcionales.
Yo nunca encontré una figura como la de Luca Prodan. Hay pérdidas con las que uno aprende a convivir y no son remplazables. Era un tipo que realmente estaba metido en la vida como si fuera un escenario, extinguiéndolo apasionadamente todo el tiempo, jamás contestaba en serio, lo hacía burlándose de los diálogos y las creencias, con un sentido del humor extraordinario.
Federico Moura tenía un ángel que era extraordinario, que seducía tanto a hombres como a mujeres con su presencia. Una vez le hice una nota en un lugar rarísimo, cuando miro el reloj, yo creí que había pasado media hora pero en realidad habían pasado dos horas y media, eso era su ángel, el de un tipo alucinado con el mundo y con una mirada brillante.
Miguel Abuelo era imprevisible, malísimo, celoso, envidioso, pero al mismo tiempo muy divertido. Él vivió en un orfanato después en un reformatorio, estuvo tocando en los subtes de Paris, la pasó muy mal y le quedaron los cayos de eso, pero en la cercanía era encantador.
Ninguno de los tres eran tipos del montón, se notaba que tenían brillo propio.
A varias de estas bandas, las entrevistaste cuando eran emergentes, es decir que conoces de cerca la esencia del rock nacional ¿Cómo describís el panorama actual del género?
Hay un prejuicio, bastante difundido, una especie de concepción, de que está en decadencia o no tiene la misma calidad que tuvo en otros momentos, como que está desaparecido y que en ciertos sectores muy populares de algún modo fue remplazado por géneros cercanos a la cumbia.
Yo lo que creo es que hubo un periodo de surgimiento del rock nacional, en la primer etapa con Manal, Spinetta, Charly, Leon Gieco. Luego una segunda ola con Los Abuelos de la Nada, Los Fabulosos Cadillacs, Sumo, Los Redonditos de Ricota, y después hubo una tercera donde aparecen bandas como Bersuit o La Renga y ahora hay una sensación de que no es lo mismo.
Quizás hay una concepción ideológica, que tiñe todo en el arte y en la vida de que “todo tiempo pasado fue mejor”, yo creo que esto es verdad en el cine, no hay un cine como en un momento dado (no hay muchos Fellinis ahora). En cuanto a la música no es así, yo sigo recibiendo bandas nuevas, como hace 30 años y noto que sigue apareciendo gente de un gran talento, lo que pasa es que ahora el mercado ha cambiado totalmente, con internet, con la posibilidad de que se descargué una banda, hoy para el músico no existe ninguna posibilidad de vender lo que vendía hace unos años.El rock nacional, ahora se ha fusionado tanto que ya no lo llamaría así sino “música argentina contemporánea”, el rock también tuvo una gran influencia en el folclore y el tango, hay que reconocerle ese papel, ya sea en la estética o la forma de interpretar. Puedo darte ejemplos como Melingo en el tango, o Liliana Herrero en folclore que han sido cruzados por el rock y han logrado interpretar sus viejos géneros en forma diferente.
Yo siento que ese movimiento ya no va a tener la misma trascendencia que tuvo el brillo de su origen.
Recién decías que el hombre vive en esa concepción ideológica, de que “todo tiempo pasado fue mejor”, no se da solo en la música, sino en el arte en general. El libro Retromania de Symond Reynols, explica perfectamente eso. Aprovechando tú lugar de psicoanalista ¿Por qué pasa esto de la nostalgia por el pasado?
Hay dos explicaciones, una es en un momento dado hay un párate y se vuelve atrás para reversionar lo ya producido. Lacan decía que cuando uno llega al mundo está todo hecho, lo que queda es el arte culminatorio, volver a barajar las cartas y ponerlas de otro modo.
Pero el principal motivo de la nostalgia, del pasado, es que si hay algo que le preocupa al hombre es el paso del tiempo, hay infinitas formas de tratar de negarlo, muchas de ellas inconscientes.
El pasado simboliza, la juventud, lo perdido, el paso del tiempo nos acerca a la muerte, que es lo más temido y rechazado, entonces siempre hay un intento de volver atrás.
Si pero esa tendencia universal, (por lo menos en cuanto al arte) parecería que se acrecienta un poco más en estos últimos tiempos, ¿No percibís eso?
Se produjo mucho, es como si estuvieran agotadas todas las variantes, en algunas artes que suceden y no dan más. El mejor ejemplo es con la música clásica, nunca más se va a poder volver a hacer esa música, no hay nadie que esté dispuesto a estar cuatro años componiendo un concierto, como lo hacían Vivaldi o Mozart. Hoy hay un apuro y otra necesidad de lo urgencial por vivir, aparte no existe más la figura del mecenas, es decir un príncipe que banque a un artista para que se pase toda la vida pintando o haciendo arte.
Es posible que estemos en un agotamiento y tenga que venir lo que en ciencia se llama una ruptura epistemológica, algo absolutamente nuevo. Como ocurrió cuando pasaron al mismo tiempo, las concepciones de Marx, Einstein y Freud, eso fue una ruptura epistemológica, algo que no había pasado, esas tres miradas nuevas y de ahí nació una nueva ciencia.
Todavía no podemos definir esta época, que algunos llaman post modernidad, pero el título del tiempo dirá lo que estamos viviendo, cuando uno está en una escena aún no sabe lo que está viviendo, se nomina después.
Posiblemente el ser humano ha agotado todas las partes de las variables del arte y tendrá que pasar un tiempo hasta que haya una nueva cosa, siempre hay destellos, pero van cambiando también.
La fertilidad que yo encontraba en las buenas letras de rock, llego un momento que deje de encontrarla porque sentí que el rock había pactado mucho con el negocio, en el sentido de que a las bandas en un momento ni les interesaba ir a tocar, buscaban el contrato con las discográficas rápidamente pero empezaron a aparecer grafitis en las calles y en los baños, donde había una gran creatividad y una combinación extraordinaria y quizás habían desplazado a un arte más simple como el grafitti.
A mi me paso una vez, que estaba coordinando un concurso de bandas nuevas en un boliche, en donde era muy común el consumo de droga, ibas al baño y encontrabas pedacitos de marihuana, papelitos de alguien que había tomado cocaína, y en ese lugar había una frase en aerosol que decía “acá hay gente tan rara que viene al baño a mear”. Eso fue lo más creativo de ese concurso, definitivamente era la frase ganador.
¿Y cómo premiaste eso?
Una hora antes en el baño no estaba ese grafitti, el tipo que había hecho eso estaba entre el público, entonces dije “quisiera conocer a quien escribió semejante genialidad y decirle que es el ganador de hoy” y nadie levanto la mano.
Quizás el verdadero arte no tiene premio, lo que se premian son las estupideces que salen en la televisión.
Siguiendo esa idea, para vos ¿se espectacularizó el mundo del arte?
Estamos en la época del triunfo de la imagen sobre la palabra, el ente le ganó la batalla al ser. Se trabaja más con lo directo, con lo visible y la imagen es muy inferior al pensamiento, esa frase de que “una imagen vale más que mil palabras” es mentira. Lo que importa y esto es el gran aporte del psicoanálisis es el significante y es la palabra, es el rasgo que nos hace humanos.
Ahora me di cuenta que estoy haciendo el único programa de poesía, de toda la radiofonía argentina (se refiere al Pez Naufrago, que conduce de lunes a viernes de 23 a 24 por Radio Del Plata) Semejante género, con la mejor poesía del mundo, se está produciendo en America Latina y se difunde muy poco.
El hecho de que la poesía, (que es el máximo esplendor de creación de la palabra), tenga un solo programa de radio que se dedique a difundirla en toda la radiofonía nacional, significa que algo está fallando en la política de los medios.
También hay una realidad dura, es que la poesía “no vende”
Es cierto, pero hay centenares de grupos de poesía. Acabo de recibir un ejemplar de una revista que se llama La Guacha, hay otra que se llama Diario de Poesia, hay lectores. Yo tengo un público importante en Radio Del Plata, porque la trasmito con pasión con amor, todo se trata de probabilidades, si habría programas bien hechos, de cultura y poesía, habría muchísimos más adherentes, todo depende de la política que implementes para eso, todo depende de lo que se le ofrece.
Ahora voy a hacer unos micros de poesía en la televisión, en Canal Encuentro. En un acuerdo entre la Secretaria de Cultura y el canal de televisión y voy a tener el enorme placer de hacer poesía por la tele, cosa que no se hizo nunca.
Yo insisto con eso porque me parece que la poesía es divertida, ayuda a pensar, estuvo mal manejada por poetas que siempre terminaron pidiendo disculpas para presentarse, yo creo que a la poesía hay que hacerla con alegría, como si estuvieras entregando un tesoro.
Hiciste radio, sos psicoanalista, escribiste en medios graficos ¿Qué sentís que te falta hacer?
Siento que me falta sentarme a escribir poesía en serio, porque he leído un montón y recitado, he escrito dos libros bastante mediocres para mi gusto. Me agarra esa sensación de que esta todo escrito, cuando otros producen, me alegro y lo leo, después de leer a Pessoa a Borges, a Pizarnik, siento que está todo hecho.
Por ahí no tengo que hacer nada, vine a ser un difusor de la cultura nacional porque me toco eso, hace años que vengo defendiendo la cultura nacional porque me toco eso. Ya desde jovencito habia leído a Jaureche, Scalabrini Ortiz, me parece que es verdad lo del colonialismo y me parece que existe una gran cultura argentina que no es la hermanita pobre de la historia, esta es la patria de Cortazar, Borges, Charly Garcia y Walsh, no es joda, estamos a la altura de cualquier cultura del mundo, y no deberíamos llamarnos sub desarollados solo porque somos inferiores tecnológicamente. Yo prefiero que nos llamemos Sur Desarrollo, que es algo diferente.
Entrevista publicada en suplemento Rastros en el año 2014 y emitida en el programa Almacen de Radio (por Radio Galena), ese mismo año.








































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