Poeta trans pirada

Entrevista a Susy Shock, cantante, performer, actriz y escritora, referente del movimiento trans en Argentina.
La vida está hecha de elecciones. Nuestro rumbo se construye en base a eso, todo depende si elegimos estudiar, trabajar, robar, drogarnos, correr una maratón, tener hijos, viajar, vestirnos de negro o de rojo, estar en Greenpeace, comprar dólares, dejarnos el pelo largo o trabajar de empleados en una oficina del correo.
Sin embargo, hay decisiones que pueden costarnos una condena social, aunque estas no tengan que ver con un delito. Elegir ser travesti es un motivo de condena, que puede costarte estar en la comisaría sólo por serlo. En muchos casos tu única opción laboral es la prostitución, o que tu familia te esconda, porque para los patrones actuales de la sociedad solamente es normal ser hombre o mujer.
Pues bien, Susy Shock cuestiona esos patrones sociales desde su lugar de artista intelectual travesti, aunque personalmente prefiere definirse como una artista “Trans y Sudaca”.
La palabra Trans, viene de un movimiento mundial del que ella es una referente en nuestro país. Lo que expresa el prefijo que define al movimiento es la idea de transición entre un sexo y otro. Mientras varios travestis oscilan entre momentos femeninos y momentos masculinos; las personas Trans tienen esas fronteras un poco más difusas, y muchas veces afirman su feminidad cerebral y eligen vivir como mujeres aunque no deseen operarse.
A Susy Shock, le nace la idea de definirse como Sudaca reconociendo el lugar geográfico desde donde ella defiende al movimiento. Como pasa en muchos casos, casi todo lo que identifica a un sector social proviene de Europa, por eso sin quedarse en eso Susy Shock plantea la cuestión Trans pensada desde Argentina. No está sola en la construcción de este pensamiento, ya que lo hace junto a otros artistas como Marlene Dayar, Lohana Berkins, Mauro Cabral y Diana Sacayans.
En hechos políticos que se hicieron realidad, Susy Shock formó parte del Frente Nacional por la Ley de Identidad de Género, una alianza de más de quince organizaciones, que impulsó la sanción a nivel nacional de una ley que garantice la adecuación de todos los documentos personales a la identidad de género vivida y al nombre elegido por las mismas personas. A su vez, la ley debe garantizar el acceso a tratamientos médicos de quienes soliciten intervenciones sobre su cuerpo. Así nació la Ley de Identidad de Género, que fue aprobada por el parlamento en mayo de este año y promulgada por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner pocos días después. La misma se convirtió en una ley de avanzada en la materia a nivel internacional, un avance clave en derechos humanos relacionados al presente. Igualmente, es mucho lo que falta avanzar, social y políticamente, para que estos sectores tengan una mayor inclusión social y puedan acceder a la conquista total de sus derechos.
A pesar de que viene escribiendo, actuando y cantando hace tiempo, Susy Shock recién en el año 2011 editó su primer libro, llamado “Poemario Trans – Pirado”, y publicado por ediciones Nuevos Tiempos. Además, por la misma editorial publicó su segundo trabajo llamado “Relatos en Canecalón”. Para quienes no lo saben, el Canecalón es el elemento que suplanta al pelo natural para la peluca, y en un poema de ese libro se lee: “quienes no tenemos el mango para comprarnos la peluca de verdad, nos compramos las cosas berretas de canecalón”.
Susy Shock también escribió columnas para la revista “Soy”, del suplemento de diversidad del diario argentino Página/12.2, colabora en revistas culturales como “Caja Muda” de la Facultad de Filosofía y Letras de Córdoba; “Waska”, Revista de Ushuaia, Tierra del Fuego (Ediciones Recontra Picante, Colectivo AJI) y Revista Colada (Edición independiente).
Sus poemas son palabras ácidas, su estilo es directo y su mensaje es bastante cuestionador. En el libro poemario “Trans –Pirado”, se encuentra un poema que a veces canta y que es el que mejor la define: “Yo, pobre mortal /equidistante de todo / yo, primer hijo de la madre que después fui / Amazona de mi deseo / Yo, perra en celo de mi sueño rojo / Yo, reivindico mi derecho a ser un monstruo / Yo, monstruo de mi deseo / carne de cada una de mis pinceladas, / No quiero más títulos que cargar / No quiero más cargos ni casilleros a donde encajar / ni el nombre justo que me reserve ninguna ciencia. / Reivindico: mi derecho a
ser un monstruo / ?Que otros sean lo normal! / El Vaticano normal. / El Credo en dios y la virgísima normal. / Los pastores y los rebaños de lo normal. / Yo sólo llevo la prendas de mis cerillas, / el rostro de mi mirar, / Yo, trans…pirada,
mojada, nauseabunda, germen de la aurora encantada, / Sólo mi derecho vital a ser un monstruo / o como me llame / o como me salga, / como me pueda el deseo y las fuckin ganas. / Mi derecho a explorarme, / a reinventarme. / hacer de mi mutar mi noble ejercicio…
Constantemente tu carta de presentación es “reivindico mi derecho a ser un monstruo, que otros sean lo normal”. ¿Cuánto tiempo te llevó asumirte como tal y reconocer ese derecho?
Es algo móvil. Creándose. Lo voy construyendo, no me desperté un día y dije: “ay, reivindico mi derecho a…” Es verdad que una vez se lo escuché gritar a Marlene Wayar que estábamos juntas en un evento donde todxs se querían convencer que lo mejor era ser normal, pero ahí en todo caso me cerró la idea de lo que yo venía construyendo de mí misma, para mi vida. El buscar desenmascararme de lo que se pretende bonito e higiénico para una, para que entonces después se te acepte y se te otorgue derechos, no creo en eso, no creo que si nos casamos recién ahí valgan nuestros vínculos amorosos, y no creo que nuestros vínculos amorosos deban imitar a los de lxs que nos rechazan, para sentir que soy alguien.
En lo personal, ¿qué te sugiere la palabra travesti?
Para mí ya no es sólo una palabra, es la identificación, es la bandera desde donde muchas somos lo que queremos ser, somos lo que necesitamos ser, somos lo que podemos ser. La decisión audaz de revertir el sentido de insulto para convertirla en el sentido de orgullo.
La palabra, en el sentido más amplio de su uso, ¿te sirve como un arma para expresar tus ideas o como medio de comunicacion?
Es uno de los medios para comunicar, también está el cuerpo y los silencios para eso. Como cantante lo sè muy bien, a la palabra la respeto mucho, con la palabra juego también, pero claramente también la entiendo como una importante arma de cambio. Es el momento de que la palabra entonces de cuenta de lxs que no están tenidos en cuenta, hacer una democratización de esa palabra, hacerla redonda y diversa.
¿Te cruzaste alguna vez con gente reaccionaria que piensa distinto a vos?
Todo el tiempo. Desde los 14 años que hago teatro, música, y tengo 44... He visto reacción en todo momento, a veces en el Estado, a veces en la calle, a veces en lxs mismxs compañerxs que se dicen ser abiertxs y no se bancan tu diferencia. Cuanta más libertad, siempre más reacción.
Una pregunta común, pero me interesa tu postura como militante social sobre un tema que ocupa la agenda en nuestros días, y es el fallo sobre el caso Marita Veron.
No conozco el caso en profundidad, sólo lo que la mayoría sabe a partir de la insistente presencia de la madre en los medios denunciando siempre todo. Confío en lo que cuentan gente en la que creo y valoro que está más al tanto en esto que yo, inclusive en el tema de la trata, y evito hablar de lo que no sé, pero claramente oír hablar de impunidad no me es novedad, y menos en rincones del país donde todavía a 29 años de la recuperación de la democracia se sigue actuando como feudos y sobre todo en lo que para este sistema machista y patriarcal le sigue despreciativamente significando lo mujer, lo femenino.
Si tuvieras el poder de diseñar tu propio Disneylandia, ¿cómo lo harías?
No me gusta Disney, jeje... Tengo una poesía que dice: “no quiero el amor Disney, prefiero toda demacrada una verdad.”
Publicado para el suplemento Rastros en 2012








































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